El profesor de Educación Física y taltalino de nacimiento recorrió cerca de 1.500 kilómetros en bicicleta desde Argentina hasta su ciudad natal. A su llegada, fue recibido por autoridades y la comunidad, en un emotivo homenaje que quedó marcado en la memoria local.
TALTAL — viernes, 30 de enero de 2026. A los 70 años, cuando muchos piensan en detenerse, Pedro Lemus López de Maturana decidió avanzar. Y lo hizo pedaleando. Tras más de 20 días de viaje y cerca de 1.500 kilómetros recorridos en bicicleta, el profesor de Educación Física concretó una travesía tan audaz como íntima: regresar por tierra a Taltal, la ciudad que lo vio nacer.
Radicado en Mendoza desde hace más de medio siglo, Pedro comenzó a gestar este desafío como una promesa personal que sentía pendiente. Partió desde Chacras de Coria, acompañado en los primeros 170 kilómetros por un grupo de amigos que lo escoltaron hasta el sector del Cristo Redentor de Los Andes, casi en el límite con Chile. Desde ese punto, continuó solo, enfrentando kilómetros de ruta, cansancio físico y las exigencias propias del desierto y la carretera.
A lo largo del camino, su travesía se transformó en una experiencia profundamente humana. Recibió el aliento de desconocidos, bocinazos de apoyo y gestos solidarios que marcaron cada etapa del viaje. En distintas ciudades encontró descanso, afecto y hospitalidad: personas que se detuvieron para ofrecerle agua, compartir alimento o simplemente entregarle palabras de ánimo.
El recorrido finalizó ingresando a Taltal por el camino costero, a la altura de La Puntilla, donde fue acompañado en los últimos kilómetros por su familia. Tal como él mismo había definido, la travesía tuvo un cierre cargado de simbolismo en el cementerio municipal, lugar elegido para agradecer: a los suyos por haber llegado bien, a sí mismo por cumplir la promesa y a quienes ya no están, pero que lo acompañaron espiritualmente durante el trayecto.
Recepción y reconocimiento
A su llegada, Pedro Lemus fue recibido por el alcalde de Taltal, Mario Acuña Villalobos, junto a vecinas y vecinos de la comuna, quienes le brindaron un emotivo homenaje y le hicieron entrega de un galardón en reconocimiento a su esfuerzo, perseverancia y profundo amor por sus raíces taltalinas, gesto que reflejó el orgullo colectivo por esta hazaña.
Taltalino de tomo y lomo, integrante de la Generación Dorada – Promoción 1973 del Liceo de Hombres de Taltal, Pedro Lemus no solo cruzó fronteras geográficas: dejó un mensaje claro y poderoso para su comunidad. Que los sueños no tienen edad, que la identidad no se abandona y que nunca es tarde para cumplir una promesa. Su llegada quedó grabada en la memoria de Taltal como un ejemplo de convicción, resiliencia y amor por la tierra que lo vio nacer.
