Maipú se coronó campeón de la serie +40 del Campeonato de Futbolito Verano Taltal 2026 tras derrotar a Bellakos en una final cerradísima que terminó en definición a penales. En la tanda, los azules de Maipú marcaron en el momento justo, aprovecharon dos fallos iniciales de su rival y terminaron sellando el título en la muerte súbita con el remate decisivo de Luis Pinto, luego de una atajada clave del arquero “Nano” Muñoz.
TALTAL — viernes, 27 de febrero de 2026. Final caliente, discutida y con dramatismo total: Bellacos y Maipú estiraron la definición hasta la tanda de penales, en un cierre con reclamos por una mano no sancionada, nervios a flor de piel y arqueros determinantes. Con el trofeo en juego, Maipú sostuvo la presión, golpeó cuando tuvo que hacerlo y terminó celebrando un título que se gritó como gol de oro.
Una final que se fue a penales y se definió en la última
El partido bajó el telón sin un ganador en el tiempo reglamentario y empujó la final a la lotería de los doce pasos. Ahí, el arranque fue cuesta arriba para Bellacos: su primer lanzamiento, ejecutado por Muñoz, se fue rozando el palo y encendió la tensión. Maipú, en cambio, abrió la cuenta con el remate de Cristian Lillo para el 1-0 en la serie.
Con el marcador aún corto, Bellacos tuvo otra opción de empatar temprano, pero el libreto se repitió: segundo fallo (dos penales desperdiciados en el inicio), y el partido mental quedó instalado. Maipú no capitalizó el golpe del todo porque su siguiente ejecución, de «Chelele» Quintana, fue contenida por el arquero Eddy Zambrano, que mantuvo con vida a los bellacos y reordenó el pulso de la definición.
Desde ahí, la tanda tomó ritmo: Alexis Salinas puso el 1-1; luego «Campana» devolvió la ventaja a Maipú (2-1) y «Nono» Villagrán respondió con categoría para el 2-2. Ricardo Cepeda volvió a adelantar a Maipú y Roberto Díaz emparejó nuevamente, dejando el suspenso servido. Cuando Maipú tuvo la chance de abrocharlo, Cristian Lillo no pudo convertir: el disparo no entró y la tanda se estiró al temido muerte súbita..
En muerte súbita, el momento bisagra fue una atajada con apellido de campeón: “Nano” Muñoz le contuvo el penal a Luis León y dejó a Maipú a un remate del título. Y ahí apareció Luis Pinto: cara a cara, no tembló, convirtió y decretó el festejo definitivo. Maipú campeón; Bellacos, subcampeón con una campaña que dejó respeto incluso en la derrota.
Un final con reclamos y un partido que se jugó también con la cabeza
La definición no estuvo exenta de polémica: en plena transición hacia los penales, jugadores de Bellacos reclamaron con fuerza una mano que, a su juicio, debió ser penal en el tramo final. El ambiente se cargó, hubo discusiones y el cierre se vivió con ese combo clásico de finales: nervio, protesta y concentración. En ese contexto, los arqueros terminaron siendo protagonistas: Eddy Zambrano sostuvo a Bellacos cuando el arranque se complicaba; “Nano” Muñoz, en cambio, puso la firma decisiva con la tapada que abrió la puerta del campeonato.
Maipú levantó la copa en una final de alto voltaje: supo resistir el vaivén emocional de la tanda, sobrevivió a un penal errado propio, y golpeó en el instante exacto con una atajada y un remate final que valieron un título. Bellacos se quedó con el reconocimiento de un torneo consistente, pero en la noche de la definición, el detalle —y la sangre fría— inclinó todo hacia Maipú.
En la ceremonia de premiación, la organización destacó el espíritu deportivo y la participación de la comunidad, con presencia de Ilustre Municipalidad de Taltal, autoridades locales y la encargada de deporte municipal, Carén Huentupil Díaz.
