El cuadro pirata integrará el Grupo B de la Copa Libertadores junto a Nacional, Universitario y Deportes Tolima, mientras que Universidad Católica quedó emparejada con Boca Juniors, Cruzeiro y Barcelona de Guayaquil. En la Sudamericana, Palestino, Audax Italiano y O’Higgins también tendrán cruces de alta dificultad, todos con presencia de rivales brasileños.
LUQUE, PARAGUAY, jueves, 19 de marzo de 2026. El sorteo de la fase de grupos de las copas Conmebol dejó un panorama desigual para los clubes chilenos. En la Libertadores, Coquimbo Unido salió mejor perfilado al quedar en una zona competitiva, pero sin los pesos pesados del continente, mientras Universidad Católica fue enviada a uno de los grupos más duros del cuadro, con Boca Juniors, Cruzeiro y Barcelona. La fase grupal de ambos torneos comenzará el 7 de abril y se extenderá hasta el 28 de mayo.
La ceremonia se realizó en la sede de la Conmebol, en Luque, y definió el mapa competitivo de los cinco representantes chilenos en el calendario continental. En la Libertadores, Coquimbo Unido fue ubicado en el Grupo B junto a Nacional de Uruguay, Universitario de Perú y Deportes Tolima de Colombia, una combinación que, al menos en la previa, aparece más abordable que otras zonas del sorteo. Universidad Católica, en cambio, quedó en el Grupo D con Boca Juniors, Cruzeiro y Barcelona de Ecuador, una serie que reúne historia copera, peso específico y exigencia competitiva inmediata.
La diferencia de escenarios es evidente. Mientras Coquimbo enfrentará una fase de grupos abierta, sin un favorito excluyente imposible de discutir, la UC deberá medirse con tres clubes de tradición continental y planteles acostumbrados a este tipo de torneo. Más que un grupo incómodo, el cruce de los cruzados aparece como uno de los más exigentes del sorteo.
La reacción en San Carlos no fue de resignación, sino de desafío. El presidente de Cruzados, Juan Tagle, definió la zona como “dura, difícil, intensa” y remarcó que se trata de un cuadro con rivales “de alto renombre”. Más aún, evitó la etiqueta de “grupo de la muerte”, aunque admitió que es “uno de los grupos complicados” y lo resumió con una frase elocuente: “Son cuatro equipos grandes”.
En la Copa Sudamericana, el panorama tampoco fue sencillo para los clubes nacionales. O’Higgins quedó en el Grupo C junto a São Paulo, Millonarios y Boston River; Palestino integrará el Grupo F con Gremio, Montevideo City Torque y Deportivo Riestra; y Audax Italiano disputará el Grupo G frente a Olimpia, Vasco da Gama y Barracas Central. Los tres equipos chilenos deberán medirse con al menos un rival brasileño, un dato que vuelve especialmente exigente el arranque del torneo.
El formato también obliga a una lectura fina. En la Libertadores avanzan a octavos los dos primeros de cada grupo, mientras los terceros pasan al playoff de la Sudamericana. En ese torneo, en cambio, solo el líder de cada zona clasifica directamente a octavos y el segundo debe jugar una repesca ante un tercero proveniente de la Libertadores. Traducido: en la Sudamericana hay menos margen de error y una fase grupal apenas correcta puede no alcanzar.
Con el cuadro ya definido, el diagnóstico inicial deja dos conclusiones. La primera: Coquimbo Unido recibió una oportunidad real para competir por clasificación. La segunda: Universidad Católica quedó obligada a elevar su nivel desde la primera fecha. En el papel, el sorteo no sentenció nada, pero sí trazó una línea clara entre un desafío complejo y otro abiertamente hostil.
