Informes de auditoría de la Contraloría General de la República (CGR) —a través de su despliegue regional— identificaron descuadres contables, diferencias en conciliaciones bancarias, observaciones sobre activos, cheques caducos y riesgos de control interno. En algunos casos se instruyen acciones administrativas para determinar responsabilidades.

Contraloría detecta irregularidades financieras en municipios y Serviu de la Región de Antofagasta

ANTOFAGASTA — sábado, 27 de diciembre de 2025.La Contraloría General de la República detectó irregularidades e inconsistencias en la gestión financiera de tres municipalidades de la Región de Antofagasta (Taltal, María Elena y Calama) y también observó debilidades relevantes de control interno en el Serviu Antofagasta, según reportes de auditoría asociados a distintos periodos y cortes de revisión.

En el caso de Taltal, el reporte revisa estados financieros de un periodo anterior (auditoría posterior), advirtiendo debilidades de supervisión en el área de Administración y Finanzas, inconsistencias en conciliaciones bancarias y diferencias no aclaradas entre registros (balances, conciliaciones y planillas de activo fijo). Se agregan observaciones por mora presunta asociada a cotizaciones previsionales. El texto periodístico consigna que estas observaciones pueden derivar en acciones administrativas desde la estructura regional de Contraloría para establecer responsabilidades. SoyChile+1

En María Elena, la auditoría describe limitaciones por falta de entrega de antecedentes y reporta un descuadre entre el auxiliar de bienes de uso y saldos contables (cifras superiores a mil millones), además de diferencias relevantes en conciliaciones bancarias y cheques caducos sin regularizar. También se observan pagos a proveedores sin respaldo suficiente que acredite recepción conforme o procesos de contratación/licitación, según el resumen publicado. 

Respecto de Serviu Antofagasta, el informe reseñado se centra en control interno: ausencia de respaldos en verificaciones técnicas asociadas a obras y avances reportados, omisiones o registros incompletos respecto de boletas de garantía y otros elementos contables bajo normas aplicables al sector público. Se mencionan además riesgos informáticos por cuentas de usuarios que permanecían activas pese a que los funcionarios ya no desempeñaban funciones en determinados sistemas.

En Calama, se describen deficiencias catalogadas como críticas en la nota, incluyendo diferencias no aclaradas entre saldos bancarios y balances, cuentas con saldos asociados a cuentas corrientes ya cerradas y debilidades de respaldo en la composición del patrimonio. También se reportan falencias en control de activos e inventarios, provisiones por litigios/contingencias y riesgos de seguridad informática por cuentas activas de exfuncionarios. En el plano contractual, se cuestionan fundamentos para ciertas contrataciones mediante trato directo.