Universidad Católica remontó un 0-1 y un 1-2 para vencer 4-2 a Huachipato en el Estadio Sausalito y avanzar a la final de la Supercopa de Chile 2026. En una noche de intensidad y cambios decisivos, el foco taltalino estuvo en el debut oficial de Bernardo Cerezo, quien disputó 70 minutos y dejó señales concretas en su primer examen competitivo con la franja.
TNT Sports Replay | Huachipato 2-4 Universidad Católica | Supercopa
ESTADIO SAUSALITO, VIÑA DEL MAR, martes, 20 de enero de 2026. La temporada 2026 del fútbol chileno comenzó con un guion de partido grande: Huachipato golpeó primero, la UC tuvo que remar desde atrás y el cierre fue de alta tensión, con Fernando Zampedri como figura del desenlace.
Los acereros se pusieron en ventaja con Lionel Altamirano, aprovechando un momento de desconexión defensiva cruzada y un trámite que, durante varios pasajes, se jugó más desde la fricción que desde el control. La UC, sin brillar, sostuvo la posesión y buscó por bandas, intentando abrir el bloque rival.
Remontada cruzada: gol, respuesta, y golpe final
En el complemento, Católica elevó la presión y encontró el empate con Zampedri, que capitalizó una acción en el área para instalar el 1-1. Sin embargo, Huachipato volvió a pegar y se adelantó 2-1, obligando otra vez a los cruzados a rearmar el plan.
Ahí apareció la gestión desde el banco: la UC empujó con mayor agresividad, empató con Clemente Montes y en el cierre, cuando el partido ya olía a definición, Zampedri marcó el 3-2. Con Huachipato lanzado, Justo Giani cerró el 4-2 y selló el paso a la final.
El debut de Bernardo Cerezo
Más allá del resultado, la noticia local tuvo nombre propio: Bernardo Cerezo sumó sus primeros 70 minutos oficiales con Universidad Católica (dorsal 28), en un partido exigente y de ritmo alto.
De acuerdo con el desglose estadístico compartido para este encuentro, Cerezo dejó un estreno con rasgos claros de su perfil: participación sostenida (54 toques), volumen de centros (5, con 1 acertado), 1 pase clave y un aporte defensivo relevante (10 contribuciones defensivas), además de 3 intercepciones, 3 despejes y 3 entradas ganadas de 4. En un contexto de presión y ajustes, su debut se leyó como un primer paso competitivo, con impacto especialmente en fase defensiva y apoyo por carril.
Ficha del partido
Huachipato 2 – 4 Universidad Católica
🏆 Supercopa de Chile 2026 – Semifinal
📍 Estadio Sausalito, Viña del Mar (Chile)
🗓️ Martes 20 de enero de 2026 – 19:00 (Chile)
👤 Árbitro: Franco Jiménez
🎥 VAR: Nicolás Millas, Wladimir Muñoz
Alineaciones
Huachipato (4-1-4-1)
DT: Jaime García
25. Rodrigo Odriozola;
13. Renzo Malanca, 5. Rafael Caroca, 15. Santiago Silva, 27. Lucas Velásquez;
6. Claudio Sepúlveda (C) (94’ 16. Luciano Arriagada);
28. Maximiliano Gutiérrez, 10. Ezequiel Cañete (59’ 30. Kevin Altez), 29. Claudio Torres (59’ 23. Cris Martínez), 24. Maicol León;
9. Lionel Altamirano (72’ 15. Maximiliano Rodríguez).
Universidad Católica (4-2-3-1)
DT: Daniel Garnero
1. Vicente Bernedo;
2. Daniel González, 19. Branco Ampuero (82’ 26. Juan Ignacio Díaz), 3. Eugenio Mena, 28. Bernardo Cerezo (70’ 23. Tomás Asta-Buruaga);
17. Gary Medel, 20. Jhojan Valencia (70’ Jimmy Martínez);
15. Cristián Cuevas (70’ 7. Justo Giani), 10. Matías Palavecino (93’ 30. Diego Valencia), 11. Clemente Montes;
9. Fernando Zampedri (C).
⚽ Goles
39’ 1–0 Lionel Altamirano (HUA)
56’ 1–1 Fernando Zampedri (UC)
66’ 2–1 Lionel Altamirano (HUA)
73’ 2–2 Clemente Montes (UC)
90’ 2–3 Fernando Zampedri (UC)
90+6’ 2–4 Justo Giani (UC)
🟨 Amonestados
44’ Gary Medel (UC)
45’ Ezequiel Cañete (HUA)
49’ Jhojan Valencia (UC)
80’ Kevin Altez (HUA)
🟥 Expulsados
— No hubo
⭐ Figura del Partido: Fernando Zampedri (Universidad Católica)
El “Toro” volvió a marcar diferencias en una instancia grande. Su doblete llegó en el tramo más pesado del partido: primero para sostener la remontada y luego para romper la resistencia definitiva en el cierre. Zampedri no solo convirtió: condicionó marcas, fijó centrales y le dio a la UC un punto de referencia permanente cuando el duelo se volvió friccionado y sin espacios.
El Huachipato–Universidad Católica fue uno de esos partidos que confirman una vieja máxima del fútbol chileno: no siempre gana el que juega mejor, pero casi siempre gana el que sabe cuándo golpear. Católica estuvo dos veces abajo en el marcador, incómoda, sin control pleno del trámite y con una circulación que por momentos fue estéril. Sin embargo, nunca perdió el partido desde lo mental. Y eso, en instancias cortas como la Supercopa, es jerarquía pura.
Huachipato hizo un partido serio, competitivo y valiente. Supo leer los tiempos, atacó los espacios correctos y encontró en Lionel Altamirano un ejecutor clínico, oportunista, de esos que no necesitan muchas para marcar. Durante buena parte del encuentro, los acereros expusieron las dudas defensivas de la UC, especialmente cuando el bloque cruzado se partía y el retroceso no era coordinado. Pero el problema de Huachipato no fue el plan; fue el desgaste. Cuando el partido entró en su último tercio, el equipo ya no tenía la misma energía para sostener la presión ni la lucidez para administrar ventajas.
En Católica, el análisis es incómodo pero honesto: no fue un partido brillante, pero sí fue un partido ganado con oficio. La UC sobrevivió a sus propios desajustes, ajustó desde el banco y terminó resolviendo con nombres que pesan. Fernando Zampedri volvió a demostrar que en partidos grandes no necesita dominar el juego para dominar el resultado. Aparece cuando hay que aparecer, empuja cuando hay que empujar y define cuando el rival empieza a dudar. El gol del 3-2 no solo rompe el marcador; rompe el partido.
Mención aparte para el debut de Bernardo Cerezo. No fue un estreno rutilante ni mucho menos, pero sí correcto, aplicado y competitivo, entendiendo el contexto del partido y la exigencia emocional del debut. No se escondió, sostuvo su banda y cumplió una función más táctica que ofensiva. En un fútbol que suele devorarse a los debutantes, Cerezo pasó la prueba inicial: no desentonó. Y en este tipo de escenarios, eso ya es un mérito.
La lectura final es clara y poco romántica: Huachipato jugó el partido que tenía que jugar, pero Católica cerró el partido como equipo grande. No ganó por dominar, ganó por resistir, ajustar y ejecutar en el momento justo. En torneos cortos, eso vale oro. El marcador favoreció a la UC, y esta vez, a diferencia de otros partidos, el relato futbolero terminó alineándose con el resultado.
Próximos Desafíos
⚫🔵 Huachipato:
La tarea ahora es transformar este buen rendimiento en continuidad. El equipo mostró identidad, orden y capacidad para competirle de igual a igual a un plantel con mayor presupuesto y jerarquía individual. El desafío de Jaime García será sostener este nivel en el torneo largo y, sobre todo, aprender a cerrar partidos cuando tiene la ventaja. Si Huachipato logra traducir estos pasajes de buen juego en puntos, puede volver a ser protagonista. Si no, quedará atrapado en la sensación de “jugar bien, pero perder igual”.
🔵⚪ Universidad Católica:
La clasificación a la final mantiene viva la ilusión de título, pero el rendimiento deja tareas pendientes. Daniel Garnero gana respaldo por el resultado, pero el equipo sigue mostrando fragilidad defensiva y dependencia de nombres propios para resolver partidos complejos. Católica está en la final porque tiene jerarquía, no porque tenga control absoluto del juego. El desafío será ordenar el funcionamiento sin perder esa capacidad de resolución. En una final, los errores se pagan caro y el margen es mínimo. Aquí, la jerarquía alcanzó; más adelante, quizás no baste.
