La emergencia obligó a evacuar preventivamente el recinto y suspender las actividades en el campus. Carabineros confirmó luego que el arma incautada correspondía a una pistola de balines, mientras reportes posteriores indicaron que los involucrados serían estudiantes de la propia casa de estudios.

Acto del Día de la Educación Rural en la Escuela Paranal de Paposo.

ANTOFAGASTA, miércoles 8 de abril de 2026. Una alerta de seguridad activó este martes un amplio operativo policial en el Campus Coloso de la Universidad de Antofagasta, luego de que circulara una imagen donde se observaba a un individuo exhibiendo un arma al interior del recinto. La situación provocó la evacuación inmediata de las dependencias, generó alarma entre estudiantes y funcionarios, y terminó con dos detenidos tras la intervención de Carabineros y del GOPE. Horas más tarde, la policía confirmó que el arma correspondía a una pistola de plástico tipo lanza balines, aunque el procedimiento derivó igualmente en cargos por amenazas y otros delitos.

La situación se produjo durante la tarde, cuando comenzó a circular una imagen que mostraba a un sujeto exhibiendo un arma al interior del Campus Coloso. El hecho generó preocupación inmediata en la comunidad universitaria y llevó a la casa de estudios a activar sus protocolos preventivos.

A través de un comunicado, la Universidad de Antofagasta informó la evacuación total del campus, solicitando a estudiantes, académicos y trabajadores mantener la calma y seguir las instrucciones del personal de seguridad desplegado en el recinto. La medida también implicó la suspensión de las actividades mientras se desarrollaban las diligencias policiales.

El operativo movilizó a personal territorial de Carabineros y al GOPE, concentrándose en el sector de estacionamientos y en las inmediaciones del recinto universitario, donde finalmente fueron controlados dos sujetos.

Posteriormente, Carabineros informó que, durante la fiscalización, se encontró al interior de una mochila una pistola de plástico color negro, tipo aire comprimido o lanza balines, descartando así que se tratara de un arma de fuego real. Pese a ello, ambos involucrados fueron detenidos por amenazas, porte de elementos conocidos para cometer ilícitos y por generar conmoción pública, dado el impacto que la situación provocó al interior de la universidad.

La confirmación policial permitió despejar el principal elemento de incertidumbre del caso: el arma no era letal. Sin embargo, eso no disminuyó la gravedad del episodio, ya que la sola exhibición del objeto en un espacio universitario bastó para generar pánico, paralizar la jornada académica y activar un despliegue de alta complejidad en uno de los principales recintos de educación superior de la región.

A esa información se sumaron reportes posteriores de medios locales que señalaron que los detenidos serían dos jóvenes de 19 años, presuntamente estudiantes de segundo año de Ingeniería Civil Mecánica de la Universidad de Antofagasta, aunque esa condición no había sido oficialmente confirmada en la primera etapa del procedimiento. Esas mismas publicaciones indicaron que ambos no mantenían antecedentes penales y que uno de ellos portaba el arma, mientras el segundo habría reconocido ser su propietario.

En paralelo, el caso generó reacciones políticas y públicas. Desde el mundo parlamentario se cuestionó con fuerza el ingreso de un objeto con apariencia de arma a un recinto universitario, insistiendo en la necesidad de aplicar el máximo rigor legal frente a hechos que alteran la convivencia y seguridad en espacios formativos.

El episodio ocurre, además, en un contexto regional particularmente sensible. Durante los últimos días, Antofagasta ha enfrentado diversas alertas de seguridad en recintos educacionales, incluyendo amenazas en liceos y otros procedimientos preventivos. En ese escenario, la alarma registrada en la Universidad de Antofagasta no fue leída como un hecho aislado, sino como parte de un clima de creciente inquietud en torno a la seguridad en comunidades educativas y universitarias.

Más allá de la naturaleza exacta del arma incautada, lo ocurrido volvió a evidenciar que en el actual escenario cualquier señal de amenaza en un recinto educacional o de educación superior activa respuestas inmediatas, debido al nivel de sensibilidad acumulado y a la obligación de priorizar la prevención frente a cualquier posible riesgo.

La evacuación del Campus Coloso y la posterior detención de dos involucrados confirmó que la seguridad en recintos universitarios se ha convertido en una preocupación inmediata en Antofagasta. Aunque el arma resultó ser una pistola de balines, el episodio dejó en evidencia el alto nivel de tensión que hoy acompaña cualquier amenaza en espacios formativos, donde prevenir y reaccionar con rapidez ya no es opcional, sino indispensable.