La agencia confirmó que los cuatro astronautas se encuentran en buen estado y de buen ánimo luego del despegue de la misión lunar. Orion ya ingresó a órbita terrestre alta, donde durante las próximas horas se realizarán comprobaciones antes de continuar el viaje.
CABO CAÑAVERAL, FLORIDA, ESTADOS UNIDOS, miércoles 1 de abril de 2026. La NASA entregó su primer balance tras el lanzamiento de Artemis II y aseguró que la tripulación se encuentra “segura” y en “muy buen ánimo”, luego de que la cápsula Orion registrara una pérdida parcial y temporal de comunicaciones durante una transferencia programada entre satélites, problema que ya fue corregido.
La misión despegó este 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy en Florida a bordo del cohete Space Launch System (SLS), marcando el primer vuelo tripulado del programa Artemis y el regreso de astronautas a una misión lunar tripulada en más de 50 años. A bordo viajan Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, este último representante de la Agencia Espacial Canadiense.
Durante una conferencia posterior al lanzamiento, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, explicó que cerca de 51 minutos después del despegue se produjo una pérdida parcial temporal de comunicaciones con la nave durante un traspaso programado entre satélites. Según detalló, la tripulación podía escuchar al equipo en tierra, pero por un breve periodo no fue posible recibir correctamente sus respuestas. Más tarde, la agencia confirmó que el enlace fue restablecido.
Isaacman añadió que los astronautas están “seguros”, “resguardados” y en “muy buen ánimo”, aunque subrayó que el verdadero éxito de la misión solo podrá declararse cuando la tripulación americe de forma segura al término del viaje.
Lo que viene para Orion
Tras el despegue, Orion ingresó a órbita terrestre alta, donde permanecerá cerca de un día mientras la tripulación y el equipo en tierra verifican el funcionamiento de sus sistemas. Si todo evoluciona según lo previsto, la nave ejecutará posteriormente la maniobra de inyección translunar, que la enviará en dirección a la Luna.
De acuerdo con la NASA, Artemis II es una misión de prueba de aproximadamente 10 días cuyo objetivo principal es validar en el espacio profundo el desempeño de la nave, los sistemas de soporte vital y operaciones esenciales para futuras misiones lunares. La cápsula no aterrizará en la superficie lunar: realizará un sobrevuelo alrededor de la Luna y regresará a la Tierra en una trayectoria de retorno libre.
Durante esta etapa inicial, los astronautas deberán poner a prueba elementos básicos de habitabilidad y operación, incluyendo el dispensador de agua, los sistemas internos de la cápsula, la reorganización del espacio habitable y maniobras de pilotaje manual. También se contempla una demostración de operaciones de proximidad con la etapa superior del cohete, paso clave para futuras misiones que requerirán acoplamientos en el espacio.
Una misión clave para el regreso a la Luna
NASA define Artemis II como el primer vuelo tripulado de prueba de su nueva campaña lunar. La misión busca confirmar que Orion puede operar de forma segura con astronautas a bordo antes de avanzar hacia futuras etapas del programa, que incluyen nuevas misiones alrededor de la Luna y posteriores intentos de alunizaje.
El viaje también tiene un fuerte valor simbólico e histórico: es la primera vez desde la era Apolo que una tripulación humana vuelve a internarse en espacio profundo rumbo a la Luna, y la primera misión lunar con una mujer, una persona no blanca y un astronauta no estadounidense a bordo.
Con la nave ya estabilizada en órbita terrestre alta y la anomalía de comunicaciones resuelta, Artemis II entra ahora en una fase crítica de chequeos y pruebas. Si los próximos sistemas responden según lo esperado, la misión dará el siguiente paso hacia la Luna en un vuelo que la NASA considera decisivo para el futuro del programa Artemis.
