El principal recinto asistencial de la región mantiene ocho donantes efectivos durante el año. A nivel nacional, el Ministerio de Salud contabilizaba 156 donantes y 451 trasplantes realizados hasta fines de septiembre, mientras 2.270 personas permanecían en lista de espera.
ANTOFAGASTA, lunes 28 de septiembre de 2026.— Ocho personas se han convertido en donantes efectivos de órganos durante 2026 en el Hospital Regional Dr. Leonardo Guzmán de Antofagasta (HRA), en medio de un escenario nacional donde más de dos mil pacientes continúan esperando la aparición de un órgano compatible que permita realizar un trasplante.
El balance fue conocido en el contexto del Día Nacional del Donante de Órganos y Tejidos, conmemorado cada 27 de septiembre, fecha que volvió a poner en discusión uno de los principales desafíos del sistema: transformar la voluntad de donar en conversaciones familiares previas que permitan enfrentar con mayor información un momento especialmente complejo.
Según antecedentes entregados por el equipo de Procuramiento y Trasplante del HRA, el establecimiento contabiliza ocho donantes efectivos durante lo que va de 2026.
La cifra se mantiene en niveles similares a los registrados por el propio hospital durante 2025, cuando también hubo ocho donantes efectivos. La red local alcanzó nueve ese año al incorporar un caso correspondiente a Clínica Bupa.
El dato adquiere otra dimensión al observar el escenario nacional.
El Ministerio de Salud informó el 25 de septiembre que Chile registraba 156 donantes efectivos y 451 trasplantes realizados durante 2026, mientras 2.270 personas permanecían en lista de espera para recibir un órgano.
Un proceso que comienza intentando salvar una vida
La donación de órganos está rodeada todavía de dudas y mitos que los equipos especializados intentan despejar.
La enfermera coordinadora local de Procuramiento y Trasplante del Hospital Regional de Antofagasta, Niselva Coz Villalobo, ha explicado que una persona considerada potencial donante continúa recibiendo todos los esfuerzos médicos necesarios para salvar su vida.
Solamente cuando existe una evolución neurológica irreversible y se cumplen los criterios médicos correspondientes puede iniciarse la evaluación de una eventual donación.
Uno de los conceptos que los especialistas buscan aclarar es la diferencia entre coma y muerte encefálica.
La muerte encefálica corresponde al cese total e irreversible de las funciones cerebrales y su determinación requiere protocolos médicos específicos. Además, incluso en esos casos, no todas las personas pueden convertirse efectivamente en donantes: enfermedades, infecciones u otras condiciones pueden impedir la utilización de determinados órganos.
Entre tres y cuatro receptores por cada donante
El impacto de una donación puede extenderse mucho más allá de una sola intervención.
De acuerdo con el equipo del HRA, un donante efectivo puede beneficiar en promedio a tres o cuatro receptores, dependiendo de las condiciones médicas y de los órganos que finalmente puedan ser procurados y trasplantados.
La asignación tampoco depende de decisiones particulares del hospital ni de la situación socioeconómica de quien espera.
Los órganos disponibles son distribuidos mediante un sistema nacional que considera criterios médicos y de compatibilidad biológica entre donante y receptor.
Por ello, el proceso requiere coordinación entre unidades críticas, pabellones, laboratorios, equipos de procuramiento y centros de trasplante ubicados en diferentes puntos del país.
La conversación que puede cambiar una decisión
La legislación chilena establece un sistema de donación bajo el cual las personas mayores de edad son consideradas donantes, salvo quienes hayan manifestado formalmente su voluntad de no serlo conforme a los mecanismos establecidos.
Sin embargo, los especialistas insisten en que la normativa no reemplaza una conversación fundamental: hablar previamente con la familia sobre la voluntad de donar.
En situaciones de muerte inesperada, esa conversación puede entregar certezas a familiares que deben enfrentar decisiones y procedimientos médicos en un momento de enorme impacto emocional.
El desafío sigue siendo considerable.
Mientras Antofagasta mantiene activa su capacidad de procuramiento, 2.270 personas seguían esperando un trasplante en Chile al cierre de septiembre.
Detrás de cada número existe una carrera contra el tiempo.
Y detrás de cada donante efectivo, una decisión capaz de prolongar varias historias cuando otra acaba de terminar.
Fuentes: Hospital Regional Dr Leonardo Guzmán de Antofagasta, Ministerio de Salud y Unidad de Procuramiento y Trasplante del HRA.
