La Compin regional completó 5.295 procesos durante 2025, manteniendo el alto nivel de tramitaciones observado en los últimos años. La mayor parte de los casos se concentró en Antofagasta y una proporción significativa correspondió a personas con diagnóstico asociado al espectro autista, principalmente menores de edad.
ANTOFAGASTA, miércoles 8 de abril de 2026.
La región de Antofagasta registró 5.295 certificaciones de discapacidad durante 2025, de acuerdo con datos entregados por la autoridad sanitaria, en una cifra que confirma la consolidación de este proceso como una vía cada vez más utilizada por la población para acceder al Registro Nacional de Discapacidad y a la correspondiente credencial. Del total, 1.998 certificaciones, equivalentes al 37,7%, estuvieron asociadas a diagnósticos vinculados al espectro autista, marcando uno de los focos más relevantes dentro de las evaluaciones realizadas en la zona.
La información fue dada a conocer por la autoridad sanitaria regional a partir de los registros de la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez (Compin), organismo encargado de desarrollar este procedimiento médico-administrativo que determina si una persona presenta una condición de salud que limita su desempeño cotidiano y su participación social.
Según el balance, las 5.295 certificaciones concretadas en 2025 mantuvieron el alto volumen de tramitaciones alcanzado en años recientes. La evolución muestra un crecimiento importante respecto de 2022, cuando se contabilizaron 2.955 certificaciones, mientras que en 2024 la cifra llegó a 5.366, lo que confirma una tendencia sostenida de aumento en la demanda y acceso al proceso.
La autoridad sanitaria explicó que este incremento responde al mayor interés de la población por realizar el trámite, considerando que la certificación permite posteriormente obtener la credencial de discapacidad e ingresar al Registro Nacional de Discapacidad a través del Registro Civil, abriendo así la puerta a distintos beneficios estatales y mecanismos de apoyo.
Uno de los datos más significativos del balance corresponde al peso que tuvo el espectro autista dentro del total de certificaciones. Durante 2025 se contabilizaron 1.998 casos asociados a esta condición. De ellos, 1.399 correspondieron a hombres y 599 a mujeres, confirmando una distribución en la que los varones concentran la mayoría de las evaluaciones en esta categoría.
A ello se suma otro dato relevante: la amplia mayoría de las certificaciones vinculadas al espectro autista se concentró en población menor de edad. Del total, 1.720 personas tenían menos de 18 años, mientras que 277 correspondieron a adultos, lo que refleja el fuerte peso que hoy tiene la detección, evaluación y formalización diagnóstica en etapas tempranas de la vida.
En términos de distribución territorial, la comuna de Antofagasta concentró el mayor número de certificaciones con 3.784 casos, seguida por Calama con 857, Tocopilla con 277 y Mejillones con 164. El desglose da cuenta de una fuerte concentración en la capital regional, aunque también evidencia que el proceso mantiene presencia en otras comunas de la región.
La distribución por sexo mostró además que 3.026 certificaciones correspondieron a hombres y 2.269 a mujeres, una diferencia que, si bien no es extrema en el total general, sí adquiere mayor notoriedad en categorías específicas como el espectro autista.
Otro antecedente entregado por la Compin apunta al dinamismo que el proceso mantiene en el presente año. Solo entre enero y febrero de 2026, ya se contabilizaban 1.167 trámites en la región, una cifra que anticipa que la demanda seguirá siendo alta y que probablemente se mantendrá la tendencia de los últimos periodos.
Desde la institucionalidad sanitaria subrayaron que contar con la certificación de discapacidad no es solo un paso administrativo. También constituye una herramienta concreta para acceder a beneficios como ayudas técnicas, becas educacionales, subsidios habitacionales, estacionamientos exclusivos y oportunidades laborales vinculadas a la Ley de Inclusión, entre otros mecanismos de apoyo.
En paralelo, se informó que ha aumentado el uso de plataformas digitales para realizar el trámite, aunque se mantiene la modalidad presencial para quienes la requieran. Ese cambio también ayuda a explicar el alza en las cifras, al facilitar el acceso al procedimiento y reducir barreras para parte de la población.
Más allá del dato estadístico, el aumento sostenido de certificaciones en la región deja ver un fenómeno de fondo: una mayor visibilización de condiciones que antes podían quedar sin formalización, junto con un creciente reconocimiento de que la certificación no debe entenderse como una etiqueta, sino como una vía para acceder a derechos, apoyos y herramientas de inclusión social.
Las más de cinco mil certificaciones concretadas en 2025 muestran que el proceso de reconocimiento y acreditación de discapacidad sigue ampliando su alcance en la región de Antofagasta. En ese escenario, el peso creciente de los diagnósticos asociados al espectro autista y la alta concentración de casos en menores de edad plantean también un desafío mayor para las políticas públicas: no solo facilitar el trámite, sino acompañarlo con respuestas oportunas en salud, educación, apoyo familiar e inclusión efectiva.
